| HABITACIONES |
Este pequeño hotel con encanto, dispone de una suite y de ocho habitaciones cálidas y acogedoras a las que se accede por la escalera del patio principal.
Al lado de la atalaya e independiente del resto de habitaciones, la suite se caracteriza por una decoración en diferentes tonos de azul muy relajante, desde donde se disfruta de unas impresionantes vistas sobre el mar. Las habitaciones son muy acogedoras, con una decoración intimista y mediterránea. Desde las amplias terrazas y balcones que invitan al descanso, se pueden ver las playas de Calella y Llafranc, así como las islas Formigues. Habitaciones desde las cuales también se ve el Empordà y a la lejanía los Pirineos. Las puestas de sol son de un espectacular rojo encendido. |

